Del arte a la piel – Entrevista «Uruguay Tattoo»

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Entre acordes mayores y sonidos vintage nos reciben Phil Collins y Billie Joe en Vinilo Resto Bar un jueves por la tarde. Doble Ipa y maní fue el menú para sobrellevar una hermosa charla con Jaminton Fernandez, director de la revista Uruguay Tattoo, quien dedicando gran parte de sus estudios y profesión a la prensa deportiva escrita, decide en el año 2017 adentrarse en un mundo completamente nuevo. Así nace Uruguay Tattoo, este emprendimiento 100% uruguayo de calidad internacional.

Me gustaría saber cómo arrancaste con esto ¿qué perfil educativo y profesional tenés?

En realidad, yo hasta hace cuatro años no tenía nada que ver con el mundo del tatuaje. A lo que siempre estuve vinculado es a la prensa escrita y la comunicación. Hace 4 años atrás vine a Montevideo a estudiar comunicación y conocí grabando audiovisuales a un tatuador que es de Melo, pero referente acá en Montevideo. Él me invitó a hacer la conducción de una convención que se hace en la Intendencia que él organiza. Es una convención que hace 7 años se hace acá y a su vez es la más masiva, ahí es cuando yo empiezo a conocer algo del tatuaje. En Melo trabajaba en prensa, pero deportiva; es lo que siempre me gustó hasta que empecé a hacer esto. Me empecé a vincular con el tatuaje por él, que me empezó a decir que en todos los países hay una revista de tatuajes, menos en Uruguay.

Con los años, luego de conocer tatuadores en las convenciones, ellos me plantearon lo mismo y esa necesidad hizo que me cerrara un círculo. Me encanta la prensa escrita, no quiero trabajar en un medio de comunicación porque no me gusta que me digan lo que tengo que escribir, no quiero meterme en fútbol ni en política ¿por qué no en arte que está bueno?. Encontré en el tatuaje una excusa para hacer algo propio y que faltaba en este medio.

Encontré en el tatuaje una excusa para hacer algo propio y que faltaba en este medio.

Entonces vos, previamente y sin tener ningún conocimiento de tatuajes, comenzaste con los eventos antes de planificar la revista.

Claro, yo arranqué en 2015 cuando me vine con la primera convención de la intendencia. Ahora van 5 años que vivo acá y conozco a los tatuadores por cruzarlos una vez al año en las convenciones.

¿Cómo te planteaste el reto de hacer la revista desde cero? ¿Venías con la idea de que sea una revista, o de hacer algo relacionado con los tatuajes?

No, siempre fue una revista la idea. En Uruguay hubo una revista chiquita, que se regalaba, y era muy diferente a esta. No tenía una fecha de salida, era una cada tanto. Al hablar con los tatuadores me comentaban que ellos necesitaban algo como esto, una revista grande, prolija, más formal. Yo en realidad siempre tuve la idea de la revista, porque a mí me gusta escribir; al principio no me animaba tanto porque es un proyecto grande hacer una revista. Ahora que lo tengo ya me acostumbré, pero requiere un montón de plata y otros tiempos. Empecé revisando cuantos locales de tatuajes había, después pensé en vincularlo con barberías también porque es algo que está en auge, si con el tatuaje no me daba haría un complemento con la barbería y entre las dos seguro que me podía dar. Me contacté con un amigo de Melo que es diseñador y con él empezamos a armar la idea. Después de ahí calcular presupuestos: en la imprenta, con el diseñador, la financiación con las publicidades. La primera inversión fuerte fue comprar una notebook y empezar a diagramar la revista. Lo que hice fue conseguir una revista argentina, con esto y una muestra de lo que sería mi revista salía a recorrer locales en los horarios de descanso de mi trabajo. Entonces con la revista argentina en la mano les decía: “esto va a tener esta calidad, va a ser así, entonces ahí le mostraba la muestra que había hecho en digital, que eran 10 o 15 páginas”.

Tapa del segundo número de la revista Uruguay Tattoo.

¿Cómo era la aceptación en ese momento?

Antes de salir me había planteado un esquema: había averiguado qué tatuadores habían apoyado convenciones y eventos, así como me planteé visitar 30 locales. Me encontré con que, de los primeros 30 que fui, 3 o 4 me dijeron que no. Todo el resto me dijo que sí. Fue super rápido el apoyo, me di cuenta que los tatuadores también precisaban algo relacionado al tatuaje. En ese sentido, el tatuador es muy especial, porque le cuesta a veces lo digital; le gusta la revista impresa, en formato físico. Tenerla en el local y verla todo el tiempo.

¿Cuánta gente colabora en el contenido de la revista?

Mira, he tenido cosas muy buenas, este es un proyecto que obviamente como todo busca lo económico pero más que nada mi satisfacción personal. Me puedo expresar como quiero, puedo hacer lo que sea sin que nadie me diga escribí esto o aquello. La primera revista, mucho de lo que está escrito es por mí, pero busqué referentes. Esta revista es diferente al resto porque tiene muchas cosas de una revista clásica, tiene una columna de opinión y una columna informativa que no son normales en las revistas de tatuajes. Cada revista tiene un artículo de opinión escrito por un tatuador referente en el mundo del tatuaje. En todas las revistas escribe un tatuador. Hay una columna informativa de piercing que es lo mismo, la escribe una persona referente en ese ámbito. Después de que hice la primera edición vino una chiquilina que escribe en editorial también y me contacto y se puso a disposición. Entonces le pedí un texto, me mostró lo que hacía y la sume, e hizo, para mi gusto, una de las mejores columnas que hay en la revista hoy por hoy que es la columna de arte. Eso le da a la revista otra visión que no es la mía, que es lo que intento. Hoy por hoy hay 5 personas escribiendo en la revista aparte de lo que hago yo.

Primera nota del segundo número de la revista.

¿Cuánto dura el proceso creativo de plantear cada número?

Esto empezó con la idea de una revista trimestral, pero al ser el mercado uruguayo tan chico no se puede hacer, entonces la pasé a semestral. Hoy por hoy la revista tiene un tiraje de dos mil unidades y a partir del siguiente número va a pasar a uno de cuatro mil. En vez de tener 110 páginas como la segunda, tendrá 130. La idea es mantener una revista de 130 páginas cada 6 meses. De esos 6 meses se trabaja gran parte del tiempo, porque van tres convenciones por revista aproximadamente más las columnas de opinión, la columna de editorial, etc. Yo le entrego a la diseñadora la revista un par de meses antes y entre los dos vamos armando todo.

¿Cuál fue la repercusión luego de la salida del primer número de la revista?

Rompió muchas barreras que la gente no creía que iba a romper, incluso que yo mismo creía que no iba a romper. Hoy me acostumbro a eso, pero para mí, pensar hace un año y medio que una revista mía iba a estar en los kioscos de 18 de julio era una locura. Nunca lo hubiese pensado. Hoy camino por el centro y está la revista en todos los kioscos, eso es lo que me llena. Me dijeron que hubo una revista hace mucho tiempo que no pudo meterse en los kioscos porque se supone que no pueden vender revistas de tatuajes. Sin embargo ahí están, los kioscos encantados. Mucha gente les pedía eso. Algo que dije en el evento de lanzamiento de la revista es que yo soy muy exigente conmigo mismo. Nunca había escrito algo que me haga sentir 100% conforme hasta que empecé a escribir en la revista. Aparte de eso, la gente cuando la vio impresa quedó encantada, todo el mundo desde un principio compartiendo. Algo curioso es que, generalmente, cuando alguien apoya una revista o cualquier cosa e invierte dinero en publicidad, lo hace con un fin redituable, en los tatuajes pasa diferente; casi todos los auspiciantes que tengo lo hacen por apoyar el arte, sabiendo que no pasa por sacar un beneficio en publicidad.

Pensar hace un año y medio que una revista mía iba a estar en los kioscos de 18 de julio era una locura.

Expo internacional de tatuajes, Octubre de 2018.

¿Se toma como un estilo de vida no? Los tatuadores, aquellos que hacen arte.

Hay de todo sinceramente. Más metido en el tema ahora que voy a todas las convenciones del país y estoy en contacto con tatuadores me doy cuenta de que, en primer lugar, el tatuaje está en un nivel muchísimo más alto del que la gente piensa. Como todo, el tatuaje hoy en día es muy masivo, cuando una cosa se hace masiva, hace que muchos que no son del palo quieran estar porque le ven un rédito económico.

Veo que hay diferencia entre tipos de tatuajes; están, por ejemplo, los que pareciera que Picasso te hubiese tatuado el brazo, y después hay otros que te dicen “El Johnny del Cap” todo mal hecho, por ejemplo. ¿Hay como una diferencia en lo que tatúa cada uno?

Si, hay una gran diferencia. La gente tiene que ser consiente, yo asumo el rol como director de la revista de decirle a la gente: “ojo, investigá antes de tatuarte”. Capaz que el menor de los problemas es qué te vas a tatuar, pero también dónde te vas a tatuar, con quién, cuáles son las condiciones de ese local, todo puede traer consecuencias graves en un tatuaje mal hecho. Esas cosas son importantes. La gente tiene que entender que hay personas que tatúan y se dedican a eso, están en regla, hacen todo bien, y hay otros que lo hacen porque ven que pueden hacer un peso más con un tatuaje, ahí es donde está el problema. Cuando algo se hace masivo comienza el problema. Vos podés hacerte lo que te imagines, pero siempre hay que tener en cuenta que es tu piel, que se pueden contraer enfermedades. Es importante y la gente a veces no es consciente de eso.

Salió hace un mes el segundo número de la revista, supongo que ya estás trabajando en el tercero ¿qué aspiraciones tenés de ahora en adelante en cuanto a los próximos números? ¿Qué esperas aportar al mundo del tatuaje por fuera de esto?

Primero que nada, el que ve esta revista no va a ver solo una revista de tatuajes, va a ver una revista de arte. Se va a sorprender con el nivel artístico que hay en Uruguay, pero desde un principio intenté que Uruguay Tattoo sea una marca. La revista es solo una parte de la marca, es fundamental, pero es una parte. La revista ya la noto instaurada y conocida por los tatuadores, pero va por otro lado. Va a seguir estando, pero va a aumentar su tiraje al doble y su cantidad de páginas como mencionaba antes. Aparte de la revista, la idea a corto plazo es comenzar con algo audiovisual que apoye la revista y algo de radio quizás. Ahí hay un mundo totalmente libre para hacer cosas. En resumen, buscar otras vías de comunicación. Por ejemplo, una web donde se suba información y contenido, así como otras entrevistas que no salen en la revistas, secundarias y pueden salir en un contenido web.

Aparte de la revista, la idea a corto plazo es comenzar con algo audiovisual que apoye la revista y algo de radio quizás.

¿Está relacionado de alguna manera el mundo del tatuaje con la música?

Tiene mucho que ver, con el rock sobre todo. Los tatuajes están muy vinculado con motos chopper, barbería old school, todo lo que es vestimenta de cuero, y rock and roll.

¿Es histórico?

Sí, hay cosas que están muy vinculadas. Por ejemplo, Jack Daniels. Uno no le presta atención al principio, pero te sorprendería todas las veces que voy a los locales y veo el logo de Jack Daniels. Un vaso, un pegotín, están muy vinculados con esa marca. No es que tengan el mismo gusto y que a todos les guste el mismo whisky, sin embargo el whisky les representa.

Yo me imagino a alguien que anda en una Harley Davidson y ya lo asocio a una persona grande, con barba, campera de cuero y tatuajes.

Es que es así. Hay tatuadores que escuchan plena por ejemplo, pero la mayoría está vinculado al rock and roll. Yo hice la fiesta de fin de año en BJ Sala y casi todos la disfrutaban como si estuvieran en su casa, porque es un lugar que hace mucho rock.

Si bien vos hace poco que estás metido en el tema del tatuaje ¿ves un crecimiento en cuanto a la apreciación que tiene la gente en los tatuajes?

Si hablamos de un crecimiento en cuanto a calidad, me decía el otro día un tatuador que es argentino que hace 20 años que vive en Uruguay y es referente en su estilo: “hace 15 años se hacían las primeras convenciones de tatuajes en Uruguay, venía cualquier argentino y ganaba todos los premios. Hoy en día vienen acá y los uruguayos tienen un nivel impresionante.”.  El nivel que hay en Uruguay hoy es tremendo. Tal es el nivel que hay tatuadores que se dedican a un solo estilo. Era imposible pensar en eso antes, que uno haga solo acuarelas, o solo colores, o haga solo old school, realismo, etc. Viven de eso, y no es menor, porque un tatuador que se dedica a tatuar un solo estilo lo perfecciona y lo hace muy bueno en su nivel. El único problema que tenemos en Uruguay es que es un país chico, un tatuador con un nivel espectacular en Uruguay no es conocido a nivel mundial.

Nota acerca del estilo Black & Grey.

¿Se sabe cuántos tatuadores hay en Uruguay?

Es muy difícil dar una cifra, por ejemplo cuando investigué para el primer número de la revista tuve un dato de 200 tatuadores en Montevideo y 120 en el interior. Pero todo el tiempo se van renovando. Hoy hay una cantidad de tatuadores que yo recién conozco y andan muy bien. Por decirte una cifra, no creo que haya menos de 700 tatuadores en todo el país. De todas maneras, hay muchos de esos que son como si agarrara una maquina vos o yo y se ponga a tatuar, sin las mínimas condiciones de salubridad, ahí es donde yo digo que hay que tener cuidado. Por comprarte una máquina de tatuajes y tatuar no sos un artista. Lo que está pasando es que antes, para ser tatuador, tenías que hacer una máquina vos o comprarla y en general las hacían ellos mismos. Ahora por cinco mil pesos tenés un kit para tatuar. Eso lo hace bueno por un lado, pero malo por otro, porque cualquiera puede ser tatuador. Hay gente que carece de la mínima coherencia para razonar y darse cuenta de quién es realmente tatuador y quién no.

¿Hay tatuajes más resistidos que otros para la gente que los ve?

Sí, por ejemplo, el hecho de tatuarse un brazo todo íntegro de negro. La gente suele pensar que todos los tatuajes tienen un significado, y es un error. Un tatuaje es estético. Cuando vos te pones una caravana no tiene por qué tener un significado, cuando vos te pintas el pelo, es por un tema de estética, al igual que la vestimenta. Con el tatuaje pasa lo mismo, es estético. Lo podes elegir por el estilo, los colores, las líneas. Lo bueno es que podes decirle al tatuador que sea libre y haga lo que le guste en su estilo, y lo va a hacer. El que se pinta un brazo de negro por ejemplo, es porque le gusta, algo le atrae de eso, decide que su cuerpo tiene que estar decorado de esa manera. No siempre hay que buscarle un significado al tatuaje. La gente necesitaba buscar uno porque al hacerse un tatuaje, descubría que era porque le gustaba el diseño simplemente y luego le daba el significado. Es un tema que viene de las tribus, hace mucho tiempo, el tatuaje siempre fue estético.

Hoy en día tenés dos números de revista que están tremendas desde el contenido a la calidad. Creo que no tiene nada que envidiarle a una revista hecha por cualquier estudio masivo, y la estás encarando vos con un par de personas más.

Si, hoy por ejemplo me llego este mensaje de una persona que no conozco, diciendo que me felicita por la calidad de la revista, y me agradece por apostar a hacer algo nacional de buena calidad. Cuando uno no tiene la posibilidad de nacer con dinero, tiene que saber que si se mata pensando puede llegar a lograr ciertas cosas. Yo no sé si mañana voy a seguir haciendo una revista o no, ojalá que sí. Pero actualmente hago algo que me gusta, hago algo que sé que es mío, y a pesar de que trabajo 10 horas al día, por fuera sé que tengo esto que es lo que me llena. La revista es el motivo por el cual disfruto. Soy de la idea de que si uno hace lo que le gusta y le mete todas las ganas y corazón a eso es muy difícil que no se te dé.

Soy de la idea de que si uno hace lo que le gusta y le mete todas las ganas y corazón a eso es muy difícil que no se te dé.

Muchas gracias en primer lugar por tu tiempo, y toda la suerte del mundo de acá en adelante con la revista, con los eventos y con todo lo que te propongas

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